Esperando una señal puedo ver al mundo girar,
cada segundo es una larga eternidad, por esa llamada que jamás llegará.
Bajo este hermoso cielo otoñal, siento felicidad al contemplar
que solo soy un punto en la inmensidad.
Cada estrella es una esperanza que se va y su brillo el sueño que no está.
No hay comentarios:
Publicar un comentario